Unamuno ante las dictaduras de Primo de Rivera y Franco
Mesa Debate.
Cuesta Fernández: Cuando se habla de dictadura de Primo de Rivera predomina de la historiografía española, creo yo, y no solo yo, sino que soy hijo de de las lecturas que he hecho hasta ahora, con algunos historiadores, que se ha que se ha transmitido la idea de que aquello fue una especie de «pachanga», que no fue una dictadura, pero claro, siempre teniendo como referencia a la otra dictadura que fue la de Franco. Claro la otra dictadura vino después de una guerra civil, de una guerra provocada por los enemigos de la de la de la República Española, pero, aun así, es importante subrayar que no fue una dictadura blanda, término con el que el que se quiso olvidar la dictadura de Primo de Rivera y que en cierta con cierta jocosidad se llamaba la dictablanda.
Unamuno es el símbolo de de que de que hubo algunas resistencias, pero fueron inicialmente minoritarias y muy minoritarias. Había dos grandes polos en el campo en el campo de la cultura española de entonces y de los intelectuales que eran Unamuno y Ortega y Gasset. Las conductas fueron completamente distintas Unamuno es expulsado desterrado a Fuerteventura en febrero de 1924 y Ortega y Gasset permanecerá hasta el año 1929 jugando a ver si él puede ser él quien, sin comprometerse con la dictadura, puede dictar desde fuera lo que ha de hacer es ese nuevo régimen para acabar con la «vieja política».
Castro Berrojo: La relación entre Unamuno y la dictadura de Franco tendría dos vertientes: una la actitud que tiene Unamuno respecto a esa dictadura y otro, dándole la vuelta, el tratamiento la consideración que le merece a la dictadura la figura de Unamuno. Sobre la primera parte yo creo que habría poco que decir por la sencilla razón de que cuando fallece don Miguel el 31 de diciembre del 36 esa dictadura todavía no existe, por lo tanto, acabaría la cosa y desde el otro lado de la perspectiva la habría mucho más que decir, desde luego, que sería la idea de la manipulación que hace la dictadura de la figura de Unamuno presentándolo como uno de los suyos, cosa radicalmente de falsa, aunque algo hay de verdad.
Hubo en Unamuno un cierto acercamiento al Movimiento Nacional y por supuesto distanciamiento con respecto a la República. Hay aquí un proceso de derechización que se fue haciendo muy evidente, pues, por ejemplo, se ha dicho que en las elecciones del 33 se presenta con Lerroux, le presentan como dice él, pero es que las elecciones de compromisarios para el Presidente de la República del del Frente Popular se presenta con los agrarios y Los Agrarios de aquella época eran claramente la ultraderecha.
Blanco Prieto: El liberalismo como opción política se tiene su origen en el siglo XVII como respuesta a las monarquías absolutistas. En España la palabra liberal la primera vez que aparece es en 1812, utilizada por los diputados de las Cortes de Cádiz cuando redactan «La Pepa». El liberalismo originario ha evolucionado mucho en el tiempo hacia liberalismos específicos de corte económico, individualista, político, social, progresista, conservador, con nombres característicos como neoliberalismo social, neoliberalismo o libertarismo.
El liberalismo de Unamuno comienza a mamarlo en la familia, es su padre Félix y sobre todo su tía abuela Benita la que se encarga de inculcarle el liberalismo. Dos liberales convictos, concretamente su padre Félix fue concejal del Ayuntamiento de Bilbao por el Partido Liberal Avanzado y Benita fue una mujer muy comprometida con liberalismo, es decir, que podemos afirmar y lo dice Unamuno el artículo «abolengo liberal». que le viene por herencia.
El liberalismo de Unamuno pone al ciudadano y por encima de todo y trata a las personas individualmente como partes activas del Estado, con sus derechos y sus obligaciones y, para él, el liberalismo es el libre examen la conciencia personal y la crítica pública un régimen de opinión libre que obliga a todo ciudadano a intervenir en la cosa pública y a ocuparse de ella y no delegar en nadie.