Amor y pedagogía en la perspectiva unamuniana
Unamuno escribe su novela, Amor y Pedagogía, antes de 1902, año de su publicación y año en el que fallece su hijo Raimundín. Se intuye que el ánimo de Unamuno no pasaba por los mejores momentos en esa época, lo que marcaría aún mas su eterno espíritu de contradicción.
En el libro, don Avito, quiere lograr, a través de la educación, que su hijo se convierta en un genio… El texto literario juega constantemente con las contradicciones. La educación que plantea la novela contrapone un modelo basado en la razón, lo científico y lo demostrable a otro basado en el afecto, que no va a ser el que le proporcione su padre.
Se pueden ver, de manera clara, lo que serán temas recurrentes en la filosofía unamuniana:
- La realidad es irracional.
- La contradicción forma parte de la existencia.
Unamuno expresa siempre esa realidad discordante: «Cualquier intento de racionalizar la realidad, de someterla a límites, siempre es fallido».
La pedagogía asume la ciencia (Asimilada de la realidad), que se impone a los niños, lo que enrigidece la vida.
La ciencia no responde a las más profundas inquietudes del ser humano: El miedo a la muerte y el ansia de infinitud; que tienen más que ver con los afectos. Otra contradicción entre la fe y la razón.