Unamuno traductor: Luces y sombras

Unamuno traductor: Luces y sombras.

Don Julio César Santoyo, Catedrático emérito de la Universidad de Léon, nos hace un recorrido por la faceta de Unamuno como traductor, algo bastante desconocido para el gran público.

Unamuno fue, no obstante, un traductor muy prolífico del ingles y alemán, además de traductor ocasional del danés, noruego, latín, griego, catalán, italiano y portugués. También hay que mencionar el extraño caso de auto traducción del francés de su obra “Cómo se hace una novela”.

Rara vez se refirió Unamuno a esta actividad, cabe mencionar un artículo en que si lo hace “Un forjador de cultura” publicado en La España Moderna y referido a su amigo y editor Lázaro Galdiano.

Resulta muy difícil seguir el catálogo de sus traducciones. El profesor Santoyo ha recopilado la mayor parte de ellas y ha contabilizado un total de 7.362 páginas impresas.

Analizando toda esta producción y teniendo en cuenta que parte de ella se hizo con cierta premura, es lógico encontrar errores de traducción y de interpretación. El propio Unamuno fue consciente de ello y así lo afirmó en alguna ocasión.

Unamuno ante los sucesos de 1903

Unamuno ante los sucesos de 1903.

Luis Gutiérrez Barrio, Presidente de la Asociación nos ha hecho un recorrido por los trágicos sucesos acaecidos en abril de 1903 en los que perdieron la vida dos estudiantes de la Universidad de Salamanca por disparos de la guardia civil.

Un incidente, nímio, entre dos estudiantes les llevó a ser detenidos por la fuerza pública y llevados a comisaría. El comportamiento nada adecuado del comisario provocó algunas protestas estudiantiles, que en parte fueron aplacadas por Unamuno, pero que debido a la actitud poco colaborativa de unos y otros derivaron en varias algaradas y «cargas» de las fuerzas del orden.

En la mañana del 2 de abril, la guardia civil, apostada en las escaleras de la catedral, dispara a través de las ventanas de la planta superior de la Universidad hiriendo de muerte a un estudiante que se encontraba tras una de ellas. Poco más tarde otros estudiantes resultarían heridos, y uno de ellos muerto, en el Patio de las Escuelas Menores, donde las fuerzas del orden penetraron a caballo, sable en mano y disparando.

Unamuno y Eduardo Ortega y Gasset. Del exilio a la República

Unamuno y Eduardo Ortega y Gasset. Del exilio a la República.

(Carlos Sánchez Tárrago. Historiador)

Eduardo Ortega y Gasset, el gran desconocido, un hombre que puso en alto antes que nada su amor y su lealtad a su tierra natal su España querida donde yacía su alma, un hombre que nació con la dignidad, la justicia y la honestidad en sus huesos.

Una de sus nietas escribe sobre él: “El abuelo tuvo la suerte de ser el hermano mayor del gran filósofo José y su gran protector y admirador, pero también esta relación cercana fue una especie de adversidad, si se puede decir, porque la atención que se merecía él también se concentró sobre su hermano José, eclipsando los acontecimientos del abuelo. Pero el abuelo profesó gran amor por su hermano toda la vida, otro ser brillante como él, alabándolo generosamente, él nunca sintió ni envidia ni en rabia por el crudo olvido de parte de su patria, el abuelo llevaba a su familia su corazón nunca dejó de preocuparse por todos nosotros, pero también por sus hermanos: José, Manolo y Rafaela.

Nació en Madrid en 1882 y murió en Caracas en febrero de 1965. Gobernador civil de Madrid, elegido diputado a las Cortes Constituyentes por Ciudad Real. Nombrado fiscal general de la República. Encarcelado durante la dictadura de Primo de Rivera, fue desterrado y, sobreseída la causa, marchó voluntariamente al exilio a Francia. Allí, en Hendaya, dirigió desde diciembre de 1928, junto con Miguel de Unamuno, la publicación clandestina “Hojas Libres”, contraria a la dictadura y a la monarquía de Alfonso XIII.

Tertulia Unamuniana: Pensamiento de Unamuno condensado en frases

Pensamiento de Unamuno condensado en frases.

Unamuno fue un gran escritor cuyas palabras y obras inspiraron y siguen inspirando a artistas y pensadores. Un ejemplo famoso fueron las palabras del 12-10-36: “Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir…”.

En realidad, parece que lo que Unamuno dijo fue:

Vencer no es convencer y hay que convencer, sobre todo y no puede convencer el odio a la inteligencia que es crítica y diferenciadora, inquisitiva, más no de inquisición” (Severiano Delgado).

Recordar otras palabras escritas como:

Pues sí, soy español, español de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio; español sobre todo y ante todo y el españolismo es mi religión”. (Niebla).

O aquello de:

La libertad no es un estado, sino un proceso; solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe. Solo la cultura da libertad”.

Unamuno y el cine.

Unamuno y el cine.

Javier Tolentino, director de cine, guionista, crítico de cine, escritor, periodista… que dirige, desde hace más de veinte años, el mítico programa radiofónico «El séptimo vicio» de Radio 3, nos hace un repaso, desde el prisma de la experiencia, de la relación de Unamuno con el cine (a quién parecía no gustarle demasiado) y del cine con Unamuno.

Nos recuerda que se han hecho varias adaptaciones de obras de don Miguel, desde la magistral “La tía Tula” pasando por alguna adaptación americana de «Nivola» (aún sin citarla), hasta las recientes películas de  Menchón, que cuestiona Tolentino, sobre el destierro canario, y la exitosa película de Amenábar “Mientras dure la guerra”.

Lleno total en el Salón Rectoral de la Casa Museo Unamuno.