Homenaje a Miguel de Unamuno en el 91 aniversario de su jubilación. 29 de Septiembre de 2025.

Este lunes, 29 de Septiembre de 2025, rendimos homenaje a don Miguel de Unamuno, celebrando lo que sería su 161 cumpleaños, los 91 años transcurridos desde su jubilación y, ¿cómo no? el día de San Miguel.
Con tal motivo, en el Aula Magna de la Facultad de Filología, disfrutamos de la conferencia: «Unamuno, años 30» que nos ofreción don Antonio Heredia Soriano, Catedrático de Filosofía de la USAL, quien fué presentado por don Luis Frayle Delgado, Catedrático emérito de Filosofía de la USAL y con la introducción por parte de don Francisco Blanco Prieto, Presidente de Honor de la Asociación.
Posteriormente se realizó un un Homenaje floral ante el busto de Unamuno realizado por Victorio Macho, por parte de doña Mercedes Santos Unamuno, Profesora y bisnieta de don Miguel.
Al finalizar la ofrenda, como es habitual en este acto, los asistentes pudimos disfrutar del Gaudeamus Igitur, interpretado magistralmente por el coro Francisco Salinas en dichas escalinatas.
Finalizaron los actos con la ya tradicional «Comida de Fraternidad» entre socios y amigos de la Asociación.

Tertulia Unamuniana: Homenajes en Anaya. Escultura de Victorio Macho

Homenajes en Anaya. Escultura de Victorio Macho.

Desde el año 2015, la Asociación Amigos de Unamuno en Salamanca, viene celebrando ininterrumpidamente el Aniversario de la jubilación de Unamuno en el Palacio de Anaya (Facultad de Filología) con diversos actos, entre los que destaca un Homenaje Floral frente a la escultura del ilustre profesor-rector que le realizara el escultor Victorio Macho, sita en la escalinata de subida a la primera planta.

Victorio Macho Rogado (Palencia, 23 de diciembre de 1887-Toledo, 13 de julio de 1966) fue un escultor español, considerado uno de los precursores de la escultura contemporánea española. Estudio en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Salió de España durante la dictadura de Primo de Rivera y se instaló en Hendaya, Francia; allí esculpió a Unamuno y a Ramón y Cajal. En 1936 fue nombrado académico por uno de los centros donde se formó, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Posteriormente el desenlace de la guerra civil lo llevó a trece años de exilio en Francia, la URSS y luego en América.

En España son conocidas sus obras principales: Monumento a Benito Pérez Galdós, en el Parque del Retiro de Madrid. Monumento a Benito Pérez Galdós, Las Palmas de Gran Canaria. Monumento a Juan Sebastián Elcano, en Guetaria, Guipúzcoa. Fuente de Concha Espina, en los Jardines de Pereda, Santander. Monumento a Santiago Ramón y Cajal, en el Parque del Retiro de Madrid. Busto de Miguel de Unamuno, Universidad de Salamanca. El Romano, en la cúspide del edificio de la Gran Vía, número 60, en Madrid. Monumento a Alonso Berruguete, Plaza Mayor de Palencia. Cristo del Otero, Palencia, en cuya cripta está enterrado el escultor. Monumento en memoria del ingeniero José Torán de la Rad, en Teruel.

Introducción a la teoría poemática de don Miguel.

Introducción a la teoría poemática de don Miguel.

Definía Damaso Alonso a un poeta clásico como aquel que: “Tenía que decir algo al hombre de su tiempo y que seguía diciéndolo mucho tiempo después a cualquiera de sus lectores”. Esto es, el poeta clásico es un poeta vivo, no es una voz conservada en el formol de la página impresa que queda para ser estudiada.

La poética de don Miguel se alzó contra los moldes de su tiempo, para buscar esa eternidad que siempre que siempre anheló y que es la que nos ha conservado sus poemas con una frescura de la que adolecen otros de sus coetáneos.

Demasiadas veces hemos escuchado que Unamuno es un gran novelista (o nivolista) y un magnífico autor de ensayos, pero mediocre autor de versos… Me niego a admitirlo ─afirma don Manuel─, sobre todo porque quienes lo dicen reconocen después, a veces, que no han leído sus poemarios sino, tan solo, poemas o fragmentos aislados. Desconocer que sus libros de versos se conciben como una unidad manifiesta de forma y de contenido es perder de vista el horizonte que guía su pluma.

Tertulia Unamuniana: La escultura de Pablo Serrano

La escultura de Pablo Serrano.

Pablo Serrano Aguilar (Crivillén, Teruel, 10 de febrero de 1908 – Madrid, 26 de noviembre de 1985) fue un escultor español. Es considerado uno de los artistas españoles más importantes del siglo XX.

Inició su carrera en Sudamérica y regresó a España en 1955. Cofundó el Grupo El Paso junto a artistas como Manuel Millares, Antonio Saura, Rafael Canogar y Juana Francés, entre otros muchos, fue un gran impulsor del arte de vanguardia en la península.

Fue el elegido para realizar la escultura de Miguel de Unamuno que podemos disfrutar en la calle Bordadores (En la Plaza de las Úrsulas y frente a la casa donde vivió la familia Unamuno), no sin cierta polémica y con vicisitudes varias por motivos económicos y, ¿cómo no?, políticos.

La escultura, en bronce sobre un pedestal de granito que Serrano plantea como una imagen que, envuelta en la toga rectoral, «nace y crece desde la tierra misma o prendida a ella», una imagen que se construye mediante la yuxtaposición de volúmenes abstractos, cóncavos y convexos, que crean un gran volumen del que surge el rostro, con gesto de angustia, de Unamuno.

 

Ruta de Unamuno en Portugal.

Ruta de Unamuno en Portugal.

Unamuno visitó Portugal en repetidas ocasiones. El hecho de haber sido nombrado miembro del Consejo de Administración de la empresa del Ferrocarril Salamanca – Oporto le proporcionó la ocasión de viajar gratis, a él y a su familia, y lo aprovechó viajando a veces sólo y otras acompañado a diversas localidades. Eso, además de los viajes obligados a Oporto debido a sus obligaciones como consejero de la empresa de los ferrocarriles.

Cultivó la amistad de los más importantes literatos portugueses de la época: Eugenio de Castro, Guerra Junqueiro, Teixeira de Pascoaes, Antero de Quental, Manuel Laranjeira, Fernando Pessoa…

Nos recuerda Agustín Remesal, como en su libro: “Por tierras de Portugal. Un viaje con Unamuno”, el conocimiento de Unamuno tenía de Portugal y de sus escritores y lo mucho que disfrutaba don Miguel de los paisajes, la arquitectura y la historia común de Portugal y España.

Unamuno admiraba a todos sus amigos portugueses y fomentó un nexo de unión entre la literatura española y la portuguesa (Iberísmo), sobre todo con la publicación, en 1911, de su obra “Por tierras de España y Portugal”.

En su “mapa” de visitas quedarían señalas las localidades de: Barca d’Alva, Amarante, Braga, Oporto, Espinho, Aveiro, Viseu, Guarda, Busaco, Coimbra, Figueira de Foz, Alcabaça y Lisboa.